Directiva EmpCo: lo que tu empresa agroalimentaria ya no podrá decir a partir del 27 de septiembre de 2026
Quedan poco más de dos meses. El 27 de septiembre de 2026 empieza a aplicarse en toda la UE la Directiva (UE) 2024/825, conocida en el sector como EmpCo (por sus siglas en inglés, Empowering Consumers for the Green Transition) o directamente como "la directiva contra el greenwashing". Desde esa fecha, muchas de las frases que hoy llenan el packaging hortofrutícola, las webs corporativas y los perfiles de LinkedIn del sector pasan a ser prácticas comerciales desleales, con las sanciones que eso conlleva.
En este artículo te contamos qué exige exactamente la norma, qué mensajes desaparecen, qué papel juegan las certificaciones que ya tienes y qué deberías estar haciendo este verano para llegar tranquilo a septiembre.
Qué es EmpCo, en dos minutos
La Directiva (UE) 2024/825, aprobada el 28 de febrero de 2024, refuerza dos normas que ya regulaban la publicidad en Europa: la Directiva 2005/29/CE sobre prácticas comerciales desleales y la Directiva 2011/83/UE sobre derechos de los consumidores. Los Estados miembros tenían hasta el 27 de marzo de 2026 para transponerla y sus medidas se aplican desde el 27 de septiembre de 2026.
La idea de fondo es sencilla: cuando una empresa diga que su producto es "sostenible", el consumidor tiene que poder comprobarlo. Toda afirmación ambiental o social debe ser específica, verificable y estar explicada en el mismo soporte donde se hace. Aplica a cualquier empresa que venda a consumidores en la UE, sin umbral de tamaño, e incluye packaging, web, redes sociales, publicidad y hasta el nombre del producto.
Que no te confundan las siglas: la "Green Claims Directive", que iba a exigir verificación previa de cada alegación ambiental, quedó aparcada en 2025 tras el anuncio de retirada de la Comisión Europea. EmpCo es otra norma distinta: está aprobada, publicada en el DOUE y en aplicación desde el 27 de septiembre de 2026. Nada de lo que leas aquí depende de esa otra propuesta.
"Yo vendo a supermercados, no al consumidor"
Es la objeción que más escuchamos en Almería, y tiene truco. La directiva regula la comunicación hacia el consumidor final, así que la responsabilidad legal del claim en el lineal recae sobre quien lo pone ahí: la cadena de distribución. ¿Consecuencia práctica? Los supermercados están revisando ya todos los mensajes de sostenibilidad de sus lineales, y van a exigir a cada proveedor la documentación que respalde cualquier afirmación que viaje con su producto.
Si tu bandeja dice "cultivo sostenible" y no puedes entregar el certificado o el dato que lo demuestra, tu cliente tiene dos opciones: retirar el mensaje o retirar al proveedor. La experiencia con las auditorías sociales enseña cómo funciona este efecto cascada: primero lo piden las grandes cadenas, después lo pide todo el mundo.
Los mensajes que desaparecen
1. Los términos genéricos sueltos
"Sostenible", "verde", "respetuoso con el medio ambiente", "amigo del planeta". Quedan prohibidos si van solos, sin una explicación clara y visible en el mismo soporte. Un matiz importante para alimentación: "ecológico" y "bio" están regulados por el Reglamento (UE) 2018/848, así que si tienes la certificación ecológica con su eurohoja puedes seguir usándolos con normalidad. El riesgo está en usarlos, o usar sus derivados, sin esa certificación detrás.
2. La neutralidad climática comprada con compensaciones
"Carbono neutro", "huella cero", "envío climáticamente neutro": prohibidos cuando se basan en compensar emisiones fuera de tu cadena de valor con créditos de carbono. Compensar sigue siendo legal y valioso; presentarlo como si tus emisiones hubieran desaparecido deja de serlo. Ya hay jurisprudencia: en junio de 2026 la justicia francesa condenó a una conocida marca de agua embotellada precisamente por "neutro en carbono" y "100% reciclada", obligándola a indemnizar y a publicar la sentencia en su propia web.
3. Generalizar lo que solo aplica a una parte
Practicas agricultura regenerativa en la mitad de tus fincas y el packaging dice "agricultura regenerativa" a secas. La central de manipulado funciona con placas solares y la web dice "producimos con energía renovable". El dato de partida es cierto; el mensaje, engañoso. Es, con diferencia, el error que más vemos en el sector: rara vez nace de mala fe, casi siempre de una redacción descuidada.
4. Los sellos propios
Un distintivo de sostenibilidad solo será válido si procede de un sistema de certificación verificado por un tercero independiente o de una autoridad pública. El sello "Cultivo Responsable" que diseñó tu equipo de marketing tiene los días contados; GlobalG.A.P., GRASP, SMETA, la eurohoja ecológica o Demeter valen más que nunca.
5. Los compromisos de futuro sin plan
"Seremos neutros en carbono en 2030" solo podrá publicarse si existe un plan de ejecución detallado y público, con hitos y presupuesto, verificado periódicamente por un tercero independiente cuyos resultados sean accesibles al consumidor. Sin esos elementos, el compromiso se considera práctica prohibida por defecto, por sincera que sea la intención.
6. Presumir de cumplir la ley
Anunciar como ventaja competitiva un requisito legal común a toda tu categoría es práctica desleal. En el agro este error es constante: "sin residuos por encima del límite legal" describe la obligación de todos. Lo diferencial, y perfectamente comunicable, es lo que haces por encima del mínimo: tu programa de control MRL con más análisis de los exigidos, tu trazabilidad geolocalizada por lote.
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PDF gratuito con los seis mensajes que desaparecen de tu packaging, la checklist de 10 preguntas antes de publicar un claim y la hoja de ruta hasta el 27 de septiembre de 2026.
Tus certificaciones son la respuesta a EmpCo
La norma pide evidencia verificable detrás de cada afirmación, y la evidencia más sólida que existe es una certificación auditada por un tercero independiente. Cada estándar respalda mensajes distintos: GlobalG.A.P. sostiene tus afirmaciones sobre buenas prácticas agrícolas, trazabilidad y gestión del agua; GRASP y SMETA, las sociales y laborales; ISO 14001, las de gestión ambiental; la certificación ecológica UE, el uso legal de "bio" y "ecológico"; ASC y GlobalG.A.P. Acuicultura, las de acuicultura responsable.
Hay además un efecto comercial que conviene aprovechar: mientras buena parte del sector tendrá que borrar claims genéricos de sus envases, las empresas certificadas podrán seguir comunicando sostenibilidad con datos concretos. El hueco de visibilidad que dejan unos lo ocupan otros. Septiembre de 2026 va a reordenar quién puede hablar de sostenibilidad en el lineal, y esa conversación la ganarán las empresas con la documentación en regla.
España: la Ley de Consumo Sostenible
Al ser una directiva, cada país la transpone a su legislación. España lo hace a través de la Ley de Consumo Sostenible, todavía en tramitación parlamentaria al publicar este artículo. El texto modifica la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y la Ley de Competencia Desleal. Conviene recordar que el régimen sancionador de consumo ya contempla multas de hasta el 4% de la facturación anual para infracciones muy graves con dimensión transfronteriza, techo que aplicará también a estos incumplimientos.
Qué hacer este verano
Nuestra recomendación cabe en cuatro movimientos: inventaría todos los soportes donde haces afirmaciones ambientales o sociales; clasifica cada claim por nivel de riesgo; localiza la evidencia de los que quieras conservar, y reformula o retira los que no puedas demostrar. Para el producto ya envasado hay cierto margen — la Comisión y la red de autoridades de consumo han acordado una aplicación proporcionada para el stock previo — pero tu web y tus redes se pueden corregir hoy mismo, y ahí se espera cumplimiento desde el primer día.
En la guía descargable de este artículo tienes el detalle completo: los seis mensajes con sus alternativas correctas, la tabla de certificaciones, la checklist de 10 preguntas y la hoja de ruta hasta septiembre. Y si prefieres que revisemos tus claims contigo, escríbenos: preparamos a empresas agroalimentarias y acuícolas de Almería para GlobalG.A.P., GRASP, SMETA, ISO 14001 y ASC — exactamente la evidencia que EmpCo te va a pedir.
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